jueves, 12 de julio de 2012

desidentificándome

Terapia, hablábamos de la puja interna consumismo - austeridad, madre - padre. Sonó mi celular "I know where you went but I don't know how you got there... ♫". Atendí (psicóloga con cara de "no deberías hacerlo"). El paper había sido aceptado con revisiones menores. Era yo. Me definía. Lucidity.

Los borcegos que acababa de comprar dormían en la mochila, hermosos y azules y muy míos. En los pies tenía unas botas horribles, de persona grande, de madre.

Me miré los pies, pensé "es lo unico abrigado que tengo... al menos hasta ahora". Botas madre. Madre.

Tomé carrera, pedí permiso. Me arranqué la madre de los pies, me calcé los borcegos, y dije "ya no quiero caminar en los zapatos de mi mamá, no me voy a morir joven, ni tampoco de cáncer; yo no soy ella. Nunca más. Se acabó"

Ianina se encontró con Ianina, la de los borcegos preciosos y una excelente noticia diferenciadora.




Por fin, un comienzo.

domingo, 10 de junio de 2012


(...) ayer cuando hablábamos de Fiona coincidíamos en que ella es muy insegura, y sin embargo tiene todo para ser una diva: es hermosa, tiene un talento impensado, pero no tiene esa actitud característica. En lugar de ver todo eso (que no es potencial, es realidad), se siente apocada. Esa mirada de costado, esa sonrisa cómplice que nos murmura "es obvio que mandé cualquiera, perdón gente, pero es lo que puedo", mientras nosotros mortales en estado de completo éxtasis no comprendemos y sólo sentimos un inmenso impulso de abrazarla y protegerla de sí misma.

Pensaba que él tiene mucho en común con eso. Sin aires de grandeza siento que yo soy un poco así también: muy insegura, con necesidades ridículas de reafirmarme a través de los demás constantemente, y por más ilógico que suene en las palabras de otros (que les encanta recordarte todo eso a lo que sos intrínsecamente ciego) es algo que no puede manejarse. Se siente así, y punto. No hay una receta para quererse, no hay algo que uno pueda hacer, desafío que pueda ganar, nada, para lograr aceptarse. Es un paso más luego de conocerse, y eso solo ya es un quilombo.

¿Sabés? en cierto punto me gusta que sea así, es claro, porque lo mantengo.
Todas las preguntas, empezando por las más internas, hacen que tenga ganas de levantarme al otro día.



lunes, 21 de mayo de 2012

La ciencia y el sueño

"Todavía no son las ocho de la mañana y ya fumé dos cigarrillos". Esto apareció sin pensarlo como una línea de comienzo (¿comienzo de qué?) mientras me dirigía a la parada de cualquieraquevayaporgeneralpaz para desembocar en el laboratorio una mañana cualquiera, una de esas en las que los días se avecinan difíciles y mentalmente no se terminan de enumerar las actividades antes de olvidar la primera. Sin embargo algo más profundo que ese simple pensamiento saludable se disparó en mis somnolientas neuronas, y fue la idea de escribir un libro autobiográfico. Puedo jurar que la mera esperanza de que a alguien le pudiera interesar el contenido de mi escasa vida no se le hubiera ocurrido a mi yo de los quince años, pero parece que las muchas sesiones de terapia siguen amortizándose en una nueva sensación de leve importancia. 
Es indeterminado el momento en el que aparece esa invasión interior como un grito con apnea, pero está e insiste en ser escuchada (debería decir escrita). Las dudas son muchas, y reflexiones como "querida, tenés que escribir una tesis en nodentrodemucho, ¿cómo se te ocurre que podés también escribir un libro?", o las no tan frecuentes del estilo "no vas a estudiar letras ahora, y aunque escribir un libro nada tiene que ver con eso, hacé lo que quieras pero hacelo antes de que te estalle el cerebro y deje vetas de sangre en forma de ecuación no balanceada". 
Por otra parte noto con frecuencia que durante exhaustivas exposiciones a niveles cuasi-tóxicos de ciencia se me ocurren las más profundas reflexiones sobre la vida. Mientras transcurría una mesa redonda a la que asistí hace muy pocos días realicé algunas anotaciones como por ejemplo "Necesidad de hacer siempre más. Estado fuera del equilibrio = ¿vida?. ¿Cuándo se termina la falta de tiempo? ¿Cuál es la relación última del capitalismo con el motor del hombre?" Preguntas que deberían dar pie a vastas auto-discusiones sobre temas tan diversos como la tecnologización del hombre y su constante despersonalización en vistas de su incorporación a la gran rueda. Nada que Sábato no haya discutido en sus grandes ensayos contenidos en lo que para mí es una de sus mejores obras, pero que en este momento me tocan el hombro a mí y me piden que les de esa vuelta de engranaje personal. 
Sí, algún día va a llegar EL arte. Y finalmente ese día serán muchos otros.

lunes, 20 de febrero de 2012

crecer+cambiar

Acompañado de lobos (Incubus) > traducción/interpretación cuasi libre

Estaba perdido, pero ahora me encontré
La línea fue cruzada, el buque encalló
El niño se fue, enderecémonos y dejémoslo ir
Dejó un amanecer, es un nuevo día, sabías?

Acompañado de lobos me senté en silencio, vigilante y asustado
Aquello estaba allí, con los ojos como ascuas creciendo
Fue creado el hombre que hoy ves 

Me caí, pero hoy me levanté
Ayuda conocer la serenidad de la depresión
Algo está mal cuando todo permanece igual
Así que enfrentá el fuego y hacete valer

Acompañado de lobos me senté en silencio, vigilante y asustado
Aquello estaba allí, con los ojos como ascuas creciendo.
El hombre que hoy ves fue creado.

Ni siquiera puedo recordar cuántos días estuve allá afuera
pero cuando la luz de la aurora dejó de brillar
estaba vivo, creo, por primera vez.
La infinidad cae como pliegues ligeros, pero muerde como hielo  sin amor
Y con la panza llena llamó a este rito de iniciación
Esa fue la noche más larga de mi vida


miércoles, 15 de febrero de 2012

Espejismos

"Vos siempre querés estar donde no estás" 
Mi papá una vez me dijo algo muy sabio: cada uno habla de sí mismo. 

Aun así, "todos morimos en el mismo chiquero"
y por supuesto que al cruzar las piernas el epi-pie latirá con la frecuencia que el corazón determine
Que vendrían a ser expresiones equivalentes.
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La irreversibilidad de los hechos castiga el recuerdo, desparrama verdades.

Felicidad, facilidad? 
Duele. Pasa. Vuelve a doler. Y algún día termina por diluirse.

lunes, 9 de enero de 2012

something in the way

He notado con cierta sorpresa que los blogs son mucho más interesantes cuando reflejan con menos vericuetos al personaje que los representa. Sumado a que en los últimos días me encontré cavilando sobre mi persona (cosa que no suele suceder, se ve que la terapia está haciendo lo suyo), heme aquí haciendo una pequeña lista de mis peculiaridades.
*A veces me molestan mis dedos de los pies. Los siento, necesito separarlos, pero sé que inevitablemente volverán a su posición de equilibrio y eso me perturba.
*Adopto la posición de tero al dormir si estoy boca arriba. No existe algo más cómodo.
*Es usual encontrarme a la mañana con los brazos por encima de mi cabeza, gesto previo al estiramiento matutino (¿será que mi inconsciente está más preparado para recibir la mañana?)
*Soy muy sensible a los ruidos. No sé si porque mi propia voz me resulta molesta (o quizá lo sea mi inseguridad) resulta que también su volumen es bajo. 
*A este punto debería dejar la lista, si es que realmente quiero que en algún momento llegue el arte. 
*Me cuesta, mi hemisferio izquierdo no me deja en paz.

---------+

I don't know, I don't know

sábado, 17 de diciembre de 2011

combustible

La imperiosa necesidad de una vasta ambigüedad
el dolor ansioso que provocan las certezas
y la contradictoria reflexión que formulo.
Eso se llama insatisfacción
y es exactamente lo que me mantiene con vida.

lunes, 21 de noviembre de 2011

(sin nombre)

Acá el último escrito (que encontré) de aquellos años tristes.
No necesita más explicación que la que provee su contenido.


...

96 de saturación de O2, 104 de pulso. 105. 104. 102.
-¡Agua!
 Y otra vez a hacer buches con agua helada.
-Yan, secame.
Transpirada desde el pelo hasta el último átomo del pie
-Abdqsea…
-¿qué pasa ma?
Movimiento negativo de cabeza.
-Estoy dopada.
Así es la rutina de terapia intensiva. ¿Qué cómo es el lugar? Bueno, para qué tratar de explicarlo. Sería imposible. El Sanatorio Otamendi-Miroli es una excelentísima y lujosa jaula de variados reptiles. Hay algunos bichos de luz, pero se cuentan como los electrones de valencia de cualquier átomo. Las enfermeras son más bien enferimizas, o enfermantes, o ayudantes de enfermedad (quedó claro, ¿no?). Las mucamas son exactamente eso: mu (de vacas, vagas en insípidas) – camas (lugar donde uno descansa). O sea, son vacas y encima descansando. Los médicos, en general, parecen los normales del lugar. Cuando digo normales me refiero a que hacen lo que deben, teniendo al “paciente en primer lugar” (lema de la institución, que casualmente no es respetado ni en una estatuita de bronce).
“Cuarto piso, ascensor bajando”
Patio español.
“Permitido fumar”
 ¡Al fin! ¡Hacer algo que a uno le de placer sin tener que pagar! De todos modos no está exento de la atrocidades propias (ya lo advertí) del lugar. A la entrada del mismo, una finísima pieza metálica con forma de perro, un poco flaco pero bonito. ¿Qué puede estar haciendo el pobre animal? Comiendo una indefensa paloma. Moraleja: vos seguí volando, que total los perros te morfan igual, y sea como fuere te vas a morir. Muy amable, señor Otamendi. Entonces mejor nos vamos. 

jueves, 17 de noviembre de 2011

Escritos entre 2002 y 2003 (18-19 años)


Hace unos días encontré unos papeles escritos en verde, y decidí transcribirlos. He aquí mi visión de la vida unos cuantos años atrás:


DESPUES DE VER “SER URBANO”

Escribo porque ya no puedo soportar la vida. Tampoco deseo la muerte, pero ¿cómo comprender el sentido de nuestra existencia?. Nada sirve para aplacar el dolor que imprime la poca humanidad (en realidad no es humanidad, sino amor) que tienen los que caminan (flotando) por este o ese lugar, este pedazo de universo que llamamos Tierra.
Prostitutas, gente (seres como nosotros) que sobreviven, ¿para qué? ¿la misión es pasar por este lugar tratando de estar bien?. Con mucha razón dicen (decimos, los que lo vimos) que los ancianos son sabios. Y claro, si están hace tanto tiempo sobreviviendo, al final (o casi) se avivan de que todo fue en vano, que la idea era pasar. Atravesar un sendero en el que tenemos conciencia de algo, en el que un cerebro nos guía por quién sabe dónde.
Quisiera morir sólo unos minutos y en ese lapso decidir realmente qué es más doloroso.


¿DESTINO o destino?

Si el destino es el que marca los acontecimientos de la vida en su totalidad, y también destino es el lugar hacia donde nos dirigimos continuamente, ¿entonces no son nuestras propias decisiones eso que llamamos destino?.


EXPLICACIÓN

Me siento mejor.
Veo que la furia y la impotencia hacen surgir desde el corazón, pasando por el hombro, el brazo, la muñeca y hasta la punta de la lapicera un chorro de palabras que alivian la presión que ejerce tenerlas guardadas, pujando por escapar; y en ese momento en que se llena de dolor el alma, fluyen.
Querido Bruno: Escribiré en esta carta las palabras que Ernesto nunca dijo. Prefirió comparaciones con grandes de la literatura, y esas muchas citas que habrá buscado especialmente para vos con mucha dedicación. Hoy elijo la simplicidad: tratar de que tu desazón se transforme en prosa es la mejor elección. Lo que duele, eso que te impulsa a romper ventanas o tirar cosas (sabiendo que será inútil), dejalo llegar a un papel en cualquier expresión. Verás que la crítica de los ignorantes será tu fuente de inspiración.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

I'm trapped inside this body and can't get out

“Hola, uno veinticinco por favor”. 
Al alejarme del conductor me atraviesa un pensamiento recurrente: ¿qué pasaría si de repente me transpersonifico y termino siendo él, al menos por un instante?. ¿Cómo vería mi saludo desde sus ojos, cómo manejaría ese colectivo repleto sin miedo a chocar, con seguridad y hasta altanería?. Fundamentalmente me pregunto si en el proceso tendría conciencia de lo que sucedió, de que ahora soy él y él es yo. No sé manejar, entonces, de darme cuenta sería inevitable un choque. Pero si no acuso recibo nunca podría definir que la transpersonificación ocurrió, por lo tanto las cosas seguirían de la misma forma, sin consecuencias.
Me niego a creer que esto último pueda ser completamente posible. También creo que lo primero puede ser una posibilidad remota y breve, pero que explicaría inequívocamente esa sensación de despersonificación, el  frecuente ¿quién soy yo, y qué carajo hago metida en este cuerpo?.


lunes, 14 de noviembre de 2011

el sol en tu mirada


El descanso ilusorio de cerrar los ojos en presencia de luz. El color de la piel del párpado impregnándose en la retina, absolutamente inevitable. Movimiento del ojo, necesidad de oscuridad. Certeza de que la única posibilidad de lograrlo reside en apagar el cerebro. Nada más que allí se encuentra la profunda negrura sensorial.
Pero cuidado: el inconsciente puede iluminar.

domingo, 16 de octubre de 2011

infeliz día

Sostenía en la mano un envoltorio extraño, blanco y húmedo dentro del cual se alojaba un bebé, pero no uno bien formado o terminado, sino uno que sabíamos que le faltaban días o meses para terminar de ser. Mi hermana hacía lo mismo con otra criatura similar, pero en vez de asegurarse de que la parte que cubría las piernas no quedase expuesta, la abría argumentando que había que acomodarlas, porque empezaban a ponerse moradas. Me horrorizaba, le decía que no debía hacer eso, que se suponía que teníamos que mantener las piernas cubiertas. No sabíamos si ambas criaturas debían colocarse juntas para que se desarrollaran, si eso por alguna razón mejoraría su crecimiento, esa falta de vientre donde deberían haber permanecido. De a poco el objetivo cambiaba, y a su vez la forma de los no-bebés lo hacía, transfigurando en pequeños objetos de madera con un aun más pequeño relieve que sabíamos eran los bebés. Eran más frágiles, blandos, más difíciles de cuidar y mantener en un solo pedazo. La premisa era que no debíamos tocarlos o al menos debíamos hacerlo lo menos posible, y en el afán por el extremo cuidado intentaba armar una caja que los protegiera. Cuando colocaba en la caja al que estaba bajo mi cuidado, el varón, me percataba de que era la peor de todas las estructuras existentes y que no sólo no cumplía su propósito, sino que se doblaba en las paredes y obligaba a la criatura a inmiscuirse en un hueco que terminaba arrancándole la cabeza. Con desesperación intentaba juntarla con el resto, pero sabía que no había remedio y que la criatura estaba muerta.

Creí ver una luz, el reflejo de unos libros, y pensé "hola, má". Mi cuerpo dejó de responder, si es que antes lo hacía. Intenté abrir los ojos y no pude. Hice fuerza para cambiar mi postura pero fue en vano, todos los músculos intentaban moverse pero ninguno de ellos cedía. Estaba inmóvil en mi cama, sufriendo y pidiendo por favor que parara eso que no entendía. Respiraba con ansiedad, sintiendo un cosquilleo a lo largo de todo el cuerpo, un calor irremediable y un dolor inmenso. Al pasar unos minutos logré salir de la caja que me retenía, petrificada; abrí los ojos y lloré. Lloré desde una profundidad desconocida.

Ahora no quiero volver a la cama. Tengo miedo.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Defiance

Incubus - If not now, when? 2011

You almost had me there!
It was the batting lashes that gave you away.
You're bold beyond repair!
And there's an absence, today

Of defiance
Our most awakened inclination
And your elegant aberration

Something's happening
when the rebels and devils have come to naught.
But here you're sirening!
And who would un-ring your bell?

Defiance!
Our most awakened inclination.
Defiance!
Your elegant aberration

martes, 13 de septiembre de 2011

La flecha del tiempo

A lo largo de mi carrera aprendí muchas cosas, pero una de las más emotivas (si se me permite ese adjetivo en este contexto) fue entender un poco de qué se trata eso de la entropía y de cómo influye en la ocurrencia de los hechos. La idea de algo irreversible, que pasa o pasa, y que está íntimamente ligado a lo que conocemos como tiempo no pudo hacer más que maravillarme un rato. Inevitablemente con el pasar de los días esa fascinación desapareció, y seguí caminando sobre un sendero de reacciones irreversibles, sólo que dejé de prestarles atención. Hasta que un día me dijeron algo nuevo, otra de esas frases que hacen que tu cabeza cambie (sí, de manera irreversible) y que logres un entendimiento superior, o al menos creer que lo lograste en ese instante. Justamente de eso se trataba: tantas veces uno se plantea dicotomías pasado/presente/futuro/loquevivimoshoyeslounicoqueimporta... pero el pasado determina lo que ocurre ahora, el ahora lo que pasará, y así sucesivamente. El pasado importa, fue presente, y ese futuro incierto se construye con el ahora. Así que no resulta vano recordar, y mucho menos tener esperanzas.

martes, 6 de septiembre de 2011

Alguien más, muchos menos


Luego de algunos días de masticar vidrio decidí explayar mis debilidades en papel virtual. En algún punto se parece al otro,  aunque inevitablemente me recuerde al tercer año del colegio secundario cuando engañaba a mi profesora de mecanografía haciéndole creer que efectivamente había hecho la tarea en una máquina de escribir. 
Nunca es preciso el momento en el que uno empieza a sentir incómodo el cuerpo,  pero se hace efectivo un instante antes de pensar que podría caerse un trozo de ventana y degollarlo sin que eso represente un problema.  Lo cierto es que hace quizá una semana, un mes, que se viene expresando el “gene del  mal” entre los huesos y la carne, y hoy me despabilé sintiéndolo.  Pensamientos de variada índole cruzaron la típica sinapsis haciendo evidentes algunas fallas: la idea de tener o no hijos, la continuidad de la vida como la proyecté hace algunos años, la incomodidad de una casa-ruido, una casa-alfombra-que-alguna-vez-fue-beige, las ganas negativas de hacer cualquier cosa que implique más de dos minutos de cavilaciones. Sólo por citar algunos...

lunes, 5 de septiembre de 2011

amputaciones reflexivas

"...y se mandaron una cagada en la cesárea, entonces tuvimos que elegir entre vivir con todos los miembros amputados o la muerte"

-Pero decime, por qué estás viendo esas cosas tan tan tan horribles?
-Bueno che, no sé! [acto seguido pasa por Tinelli en un intento de zapping obligado]
-Ay no, prefiero a la amputada en serio que a esas amputadas del cerebro...