domingo, 16 de diciembre de 2012
escribo para mí, y me hago cargo
¿por qué me importás, si yo sé que no, no, y no vamos a ninguna parte? Las partes no están involucradas, y se me quema el pollo en mi horno (el femenino ya se quemó hace rato, algunos días atrás, en otro de mis hornos). Distinguir importancia de imposibilidad de constancia en el pensamiento me resulta una tarea jodidísima. Es la novedad, la indiferencia o el exceso de placer. O una combinación no lineal de las tres. No puede ser otra cosa, no hay lugar para otra cosa. No queremos que lo haya. Otra novedad, y punto. A otra cosa larva. No rima y tampoco me importa, si total Manuelita vivía en Pehuajó.
sábado, 10 de noviembre de 2012
ylusa
Ilusa yo, ilusa al desconocer y creer, por abrir sentir dejar entrar.
Casi tan suave piel como áspero interior, rugoso, triste pensar de poco sentir.
Empalagobeso riquísimo el aroma y la armonía que desata, violencia que ninguna paz podría reclamar.
Y en el borde de ese mar ininteligible, callo, absorta y expectante.
Y otra vez, ylusa.
Casi tan suave piel como áspero interior, rugoso, triste pensar de poco sentir.
Empalagobeso riquísimo el aroma y la armonía que desata, violencia que ninguna paz podría reclamar.
Y en el borde de ese mar ininteligible, callo, absorta y expectante.
Y otra vez, ylusa.
martes, 6 de noviembre de 2012
If you could save yourself...
On a free ride home from the embassy
I saw the governor and his lover holding hands
When I got to my place, I emptied my suitcase
and opened the windows wide
If you could save yourself, you'd save us all
Is that what you called me for, is that why you're knocking on my door?
The time I've spent, working myself to death
Thought that's what you wanted
I thought you needed my help
to make it good again, to make us strong
to make you happy, to push you along
and gain some respect, to be thrown a crumb
I was on my knees, when you knocked me down
The wheels fell off, the bottom dropped out
The checks all bounced, I came in your mouth
Your mother came calling but there was no one around
The trash caught fire when the leaves turned brown
The vultures were circling when the circus left town
I left you a note but I wrote it in disappearing ink
lunes, 22 de octubre de 2012
uno y dos
Me pasa todo el tiempo. Durante los más breves viajes en colectivo se me ocurren al menos tres ideas ¿interesantísimas? sobre las que escribir, pero cuando llega el momento papel(virtual)-ojos-manos ya se desvanecieron. A veces llego a escribirlas de puño y letra en algún papel olvidado mientras intento no pasarme de parada, pero la gran mayoría simplemente se pierde en la General Paz.
///How I wish the world was smaller.
Las grandes ciudades me asustan. No me parecen normales. Se me ocurre que si quisiera contratar un servicio de asistencia al viajero, en cualquier lugar con sentido común, tendría que ir a ese edificio con cartel en el techo que brilla "Assist Card". Es lo suficientemente grande como para que puedan atenderme, y a todos los que quisieran viajar. Lo mismo me pasa si se me ocurriera comprar un celular y además pertenecer a la compañía Personal. [Ya que estamos, ¿qué sentido tiene que haya más de una?].
Esas ridiculeces cotidianas como los call centers, la tercerización de la tercerización de la quinta subdivisión de la empresa número mil quinientos de teléfonos móviles. Quizá no nos sentiríamos tan pequeños e insignificantes. La rueda de la prosperidad giraría con más fuerza.
La molestia que nos produce lo que comúnmente denominamos burocracia va de la mano con la enormidad del mundo. Necesitar algo de los más grandes nos vuelve hormigas luchando por ser escuchadas en un largo camino infernal hacia la nada misma.
De yapa, estarías más cerca. Si existieras, realmente, en algún lugar, seguro no sería a miles de kilómetros.
jueves, 11 de octubre de 2012
Mellon Collie and the Infinite Sadness
Alguna vez leí que vivir es tomar decisiones. O que la toma de decisiones le da sentido a la vida, no sé bien cómo estaba escrito pero la idea era que quedarse parado en un mismo lugar no era equivalente a vivir. Claro, suena trivial, aunque...
Escuchar el beep beep matutino y pensar "ay pero qué paja, media hora más". Ahí tomamos una decisión importantísima: seguir durmiendo. Aplacar la consciencia un rato más. ¿Y si toda esta parafernalia se trata de lo mismo? Decidir, parar, seguir, mirar alrededor. Cambiar.
Los huecos en el placard.
Adentro
la melancolía y la infinita tristeza.
Escuchar el beep beep matutino y pensar "ay pero qué paja, media hora más". Ahí tomamos una decisión importantísima: seguir durmiendo. Aplacar la consciencia un rato más. ¿Y si toda esta parafernalia se trata de lo mismo? Decidir, parar, seguir, mirar alrededor. Cambiar.
Los huecos en el placard.
Adentro
la melancolía y la infinita tristeza.
martes, 18 de septiembre de 2012
a la mierda
Notar que pasó más de un año desde que nació esto
Sentir casi lo mismo
.
.
.
y la aparición de los interrogantes inevitables:
¿qué pasó en el medio?
¿un año, de verdad? No, me estás jodiendo. Esto es "Abre los ojos" y no me avisaron.
¿hasta cuándo esperar por el nunca más?
¿existe el nunca más?
¿los procesos se vuelven cada vez más largos a medida que envejecemos?
.
.
.
No todo es tan grave. Pasaron cosas. Pasó el recuerdo que dejó cada publicación. Lo que nunca escribí.
El problema habitual es necesitar lo que no pasó, buscar lo que no está y, por sobre todas las cosas, creer que eso eventualmente producirá algo nuevo y maravilloso.
Sí, pasaron muchas cosas. Me di cuenta de que no necesito nada, ni nadie necesita nada de mí, aunque me convenza sistemáticamente de lo contrario. Mi vida no la va a entender nadie, quizá tampoco yo, pero tal vez de eso se trate. No entender, sólo sentir.
Ahí vamos.
Sentir casi lo mismo
.
.
.
y la aparición de los interrogantes inevitables:
¿qué pasó en el medio?
¿un año, de verdad? No, me estás jodiendo. Esto es "Abre los ojos" y no me avisaron.
¿hasta cuándo esperar por el nunca más?
¿existe el nunca más?
¿los procesos se vuelven cada vez más largos a medida que envejecemos?
.
.
.
No todo es tan grave. Pasaron cosas. Pasó el recuerdo que dejó cada publicación. Lo que nunca escribí.
El problema habitual es necesitar lo que no pasó, buscar lo que no está y, por sobre todas las cosas, creer que eso eventualmente producirá algo nuevo y maravilloso.
Sí, pasaron muchas cosas. Me di cuenta de que no necesito nada, ni nadie necesita nada de mí, aunque me convenza sistemáticamente de lo contrario. Mi vida no la va a entender nadie, quizá tampoco yo, pero tal vez de eso se trate. No entender, sólo sentir.
Ahí vamos.
martes, 21 de agosto de 2012
efímera
y el miedo a la mujer con casa y perro,
el gato que no es ni mujer ni perro ni casa propia. Que no es.
Mujer, ¿quién sos?
¿sos?
¿soy?
el dolor la duda el terror
La vida
el gato que no es ni mujer ni perro ni casa propia. Que no es.
Mujer, ¿quién sos?
¿sos?
¿soy?
el dolor la duda el terror
La vida
martes, 7 de agosto de 2012
agua, fuego, tierra, aire. Respirá
Baila mientras el diablo duerme (Brandon Boyd - The wild trapeze)
Después del
incendio viene la lluvia
la lluvia
lava todo
el suelo
ennegrecido.
A lo lejos el proceso comienza de nuevo.
Cerca de la
fogata la mujer llora
sus lágrimas
silban en las llamas
y el humo es
la señal
para que sus hijos e hijas
se refugien.
A menos que
estés
del lado
correcto
de la lucha.
Pero quién
tiene razón?
qué está mal?
Este kōan
es más fácil
de decir que de aprender.
Un marinero
solitario
tuvo un
pequeño sueño
donde él era
el personaje
de una
canción vieja
lamentando
el mar.
“Mantén los
ojos en el viento y en las olas,
no hay
bueno, malo, correcto o incorrecto.
A lo lejos
se acerca una tormenta,
dile a los
polizones que
se refugien.
A menos que
estés
del lado
correcto
de la lucha.
Pero quién
tiene razón?
qué está mal?
Este kōan
es más fácil
de decir que de aprender"
Baila
mientras el diablo duerme
después del
incendio viene la lluvia.
Busca una
señal en el humo.
jueves, 12 de julio de 2012
desidentificándome
Terapia, hablábamos de la puja interna consumismo - austeridad, madre - padre. Sonó mi celular "I know where you went but I don't know how you got there... ♫". Atendí (psicóloga con cara de "no deberías hacerlo"). El paper había sido aceptado con revisiones menores. Era yo. Me definía. Lucidity.
Los borcegos que acababa de comprar dormían en la mochila, hermosos y azules y muy míos. En los pies tenía unas botas horribles, de persona grande, de madre.
Me miré los pies, pensé "es lo unico abrigado que tengo... al menos hasta ahora". Botas madre. Madre.
Tomé carrera, pedí permiso. Me arranqué la madre de los pies, me calcé los borcegos, y dije "ya no quiero caminar en los zapatos de mi mamá, no me voy a morir joven, ni tampoco de cáncer; yo no soy ella. Nunca más. Se acabó"
Ianina se encontró con Ianina, la de los borcegos preciosos y una excelente noticia diferenciadora.
Por fin, un comienzo.
Los borcegos que acababa de comprar dormían en la mochila, hermosos y azules y muy míos. En los pies tenía unas botas horribles, de persona grande, de madre.
Me miré los pies, pensé "es lo unico abrigado que tengo... al menos hasta ahora". Botas madre. Madre.
Tomé carrera, pedí permiso. Me arranqué la madre de los pies, me calcé los borcegos, y dije "ya no quiero caminar en los zapatos de mi mamá, no me voy a morir joven, ni tampoco de cáncer; yo no soy ella. Nunca más. Se acabó"
Ianina se encontró con Ianina, la de los borcegos preciosos y una excelente noticia diferenciadora.
Por fin, un comienzo.
domingo, 10 de junio de 2012
(...) ayer cuando hablábamos de Fiona coincidíamos en que ella es muy insegura, y sin embargo tiene todo para ser una diva: es hermosa, tiene un talento impensado, pero no tiene esa actitud característica. En lugar de ver todo eso (que no es potencial, es realidad), se siente apocada. Esa mirada de costado, esa sonrisa cómplice que nos murmura "es obvio que mandé cualquiera, perdón gente, pero es lo que puedo", mientras nosotros mortales en estado de completo éxtasis no comprendemos y sólo sentimos un inmenso impulso de abrazarla y protegerla de sí misma.
Pensaba que él tiene mucho en común con eso. Sin aires de grandeza siento que yo soy un poco así también: muy insegura, con necesidades ridículas de reafirmarme a través de los demás constantemente, y por más ilógico que suene en las palabras de otros (que les encanta recordarte todo eso a lo que sos intrínsecamente ciego) es algo que no puede manejarse. Se siente así, y punto. No hay una receta para quererse, no hay algo que uno pueda hacer, desafío que pueda ganar, nada, para lograr aceptarse. Es un paso más luego de conocerse, y eso solo ya es un quilombo.
¿Sabés? en cierto punto me gusta que sea así, es claro, porque lo mantengo.
Todas las preguntas, empezando por las más internas, hacen que tenga ganas de levantarme al otro día.
lunes, 21 de mayo de 2012
La ciencia y el sueño
"Todavía no son las ocho de la mañana y ya fumé dos cigarrillos". Esto apareció sin pensarlo como una línea de comienzo (¿comienzo de qué?) mientras me dirigía a la parada de cualquieraquevayaporgeneralpaz para desembocar en el laboratorio una mañana cualquiera, una de esas en las que los días se avecinan difíciles y mentalmente no se terminan de enumerar las actividades antes de olvidar la primera. Sin embargo algo más profundo que ese simple pensamiento saludable se disparó en mis somnolientas neuronas, y fue la idea de escribir un libro autobiográfico. Puedo jurar que la mera esperanza de que a alguien le pudiera interesar el contenido de mi escasa vida no se le hubiera ocurrido a mi yo de los quince años, pero parece que las muchas sesiones de terapia siguen amortizándose en una nueva sensación de leve importancia.
Es indeterminado el momento en el que aparece esa invasión interior como un grito con apnea, pero está e insiste en ser escuchada (debería decir escrita). Las dudas son muchas, y reflexiones como "querida, tenés que escribir una tesis en nodentrodemucho, ¿cómo se te ocurre que podés también escribir un libro?", o las no tan frecuentes del estilo "no vas a estudiar letras ahora, y aunque escribir un libro nada tiene que ver con eso, hacé lo que quieras pero hacelo antes de que te estalle el cerebro y deje vetas de sangre en forma de ecuación no balanceada".
Por otra parte noto con frecuencia que durante exhaustivas exposiciones a niveles cuasi-tóxicos de ciencia se me ocurren las más profundas reflexiones sobre la vida. Mientras transcurría una mesa redonda a la que asistí hace muy pocos días realicé algunas anotaciones como por ejemplo "Necesidad de hacer siempre más. Estado fuera del equilibrio = ¿vida?. ¿Cuándo se termina la falta de tiempo? ¿Cuál es la relación última del capitalismo con el motor del hombre?" Preguntas que deberían dar pie a vastas auto-discusiones sobre temas tan diversos como la tecnologización del hombre y su constante despersonalización en vistas de su incorporación a la gran rueda. Nada que Sábato no haya discutido en sus grandes ensayos contenidos en lo que para mí es una de sus mejores obras, pero que en este momento me tocan el hombro a mí y me piden que les de esa vuelta de engranaje personal.
Sí, algún día va a llegar EL arte. Y finalmente ese día serán muchos otros.
miércoles, 7 de marzo de 2012
lunes, 20 de febrero de 2012
crecer+cambiar
Acompañado de lobos (Incubus) > traducción/interpretación cuasi libre
Estaba perdido, pero ahora me encontré
La línea fue cruzada, el buque encalló
El niño se fue, enderecémonos y dejémoslo ir
Dejó un amanecer, es un nuevo día, sabías?
Acompañado de lobos me senté en silencio, vigilante y asustado
Aquello estaba allí, con los ojos como ascuas creciendo
Fue creado el hombre que hoy ves
Me caí, pero hoy me levanté
Ayuda conocer la serenidad de la depresión
Algo está mal cuando todo permanece igual
Así que enfrentá el fuego y hacete valer
Acompañado de lobos me senté en silencio, vigilante y asustado
Aquello estaba allí, con los ojos como ascuas creciendo.
El hombre que hoy ves fue creado.
Ni siquiera puedo recordar cuántos días estuve allá afuera
pero cuando la luz de la aurora dejó de brillar
estaba vivo, creo, por primera vez.
La infinidad cae como pliegues ligeros, pero muerde como hielo sin amor
Y con la panza llena llamó a este rito de iniciación
Esa fue la noche más larga de mi vida
miércoles, 15 de febrero de 2012
Espejismos
"Vos siempre querés estar donde no estás"
Mi papá una vez me dijo algo muy sabio: cada uno habla de sí mismo.
Aun así, "todos morimos en el mismo chiquero"
y por supuesto que al cruzar las piernas el epi-pie latirá con la frecuencia que el corazón determine
Que vendrían a ser expresiones equivalentes.
-----
La irreversibilidad de los hechos castiga el recuerdo, desparrama verdades.
Felicidad, facilidad?
Duele. Pasa. Vuelve a doler. Y algún día termina por diluirse.
lunes, 9 de enero de 2012
something in the way
He notado con cierta sorpresa que los blogs son mucho más interesantes cuando reflejan con menos vericuetos al personaje que los representa. Sumado a que en los últimos días me encontré cavilando sobre mi persona (cosa que no suele suceder, se ve que la terapia está haciendo lo suyo), heme aquí haciendo una pequeña lista de mis peculiaridades.
*A veces me molestan mis dedos de los pies. Los siento, necesito separarlos, pero sé que inevitablemente volverán a su posición de equilibrio y eso me perturba.
*Adopto la posición de tero al dormir si estoy boca arriba. No existe algo más cómodo.
*Es usual encontrarme a la mañana con los brazos por encima de mi cabeza, gesto previo al estiramiento matutino (¿será que mi inconsciente está más preparado para recibir la mañana?)
*Soy muy sensible a los ruidos. No sé si porque mi propia voz me resulta molesta (o quizá lo sea mi inseguridad) resulta que también su volumen es bajo.
*A este punto debería dejar la lista, si es que realmente quiero que en algún momento llegue el arte.
*Me cuesta, mi hemisferio izquierdo no me deja en paz.
---------+
I don't know, I don't know
sábado, 17 de diciembre de 2011
combustible
La imperiosa necesidad de una vasta ambigüedad
el dolor ansioso que provocan las certezas
y la contradictoria reflexión que formulo.
Eso se llama insatisfacción
y es exactamente lo que me mantiene con vida.
lunes, 21 de noviembre de 2011
(sin nombre)
Acá el último escrito (que encontré) de aquellos años tristes.
No necesita más explicación que la que provee su contenido.
No necesita más explicación que la que provee su contenido.
...
96 de saturación de O2, 104 de pulso. 105.
104. 102.
-¡Agua!
Y otra vez a
hacer buches con agua helada.
-Yan, secame.
Transpirada desde el pelo hasta el último átomo del pie
-Abdqsea…
-¿qué pasa ma?
Movimiento negativo de cabeza.
-Estoy dopada.
Así es la rutina de terapia intensiva. ¿Qué cómo es el
lugar? Bueno, para qué tratar de explicarlo. Sería imposible. El Sanatorio
Otamendi-Miroli es una excelentísima y lujosa jaula de variados reptiles. Hay
algunos bichos de luz, pero se cuentan como los electrones de valencia de
cualquier átomo. Las enfermeras son más bien enferimizas, o enfermantes, o
ayudantes de enfermedad (quedó claro, ¿no?). Las mucamas son exactamente eso:
mu (de vacas, vagas en insípidas) – camas (lugar donde uno descansa). O sea,
son vacas y encima descansando. Los médicos, en general, parecen los normales
del lugar. Cuando digo normales me refiero a que hacen lo que deben, teniendo
al “paciente en primer lugar” (lema de la institución, que casualmente no es
respetado ni en una estatuita de bronce).
“Cuarto piso, ascensor bajando”
Patio español.
“Permitido fumar”
¡Al fin! ¡Hacer
algo que a uno le de placer sin tener que pagar! De todos modos no está exento
de la atrocidades propias (ya lo advertí) del lugar. A la entrada del mismo,
una finísima pieza metálica con forma de perro, un poco flaco pero bonito. ¿Qué
puede estar haciendo el pobre animal? Comiendo una indefensa paloma. Moraleja:
vos seguí volando, que total los perros te morfan igual, y sea como fuere te
vas a morir. Muy amable, señor Otamendi. Entonces mejor nos vamos.
jueves, 17 de noviembre de 2011
Escritos entre 2002 y 2003 (18-19 años)
Hace unos días encontré unos papeles escritos en verde, y decidí transcribirlos. He aquí mi visión de la vida unos cuantos años atrás:
DESPUES DE VER “SER URBANO”
Escribo porque ya no puedo soportar la vida. Tampoco
deseo la muerte, pero ¿cómo
comprender el sentido de nuestra existencia?. Nada sirve para aplacar el dolor
que imprime la poca humanidad (en realidad no es humanidad, sino amor) que
tienen los que caminan (flotando) por este o ese lugar, este pedazo de universo
que llamamos Tierra.
Prostitutas, gente (seres como nosotros) que sobreviven,
¿para qué? ¿la misión es pasar por este lugar tratando de estar bien?. Con mucha
razón dicen (decimos, los que lo vimos) que los ancianos son sabios. Y claro,
si están hace tanto tiempo sobreviviendo, al final (o casi) se avivan de que
todo fue en vano, que la idea era pasar. Atravesar un sendero en el que tenemos
conciencia de algo, en el que un cerebro nos guía por quién sabe dónde.
Quisiera morir sólo unos
minutos y en ese lapso decidir realmente qué es más doloroso.
¿DESTINO o destino?
Si el destino es el que marca
los acontecimientos de la vida en su totalidad, y también destino es el lugar
hacia donde nos dirigimos continuamente, ¿entonces no son nuestras propias
decisiones eso que llamamos destino?.
EXPLICACIÓN
Me siento mejor.
Veo que la furia y la impotencia hacen surgir desde el
corazón, pasando por el hombro, el brazo, la muñeca y hasta la punta de la
lapicera un chorro de palabras que alivian la presión que ejerce tenerlas
guardadas, pujando por escapar; y en ese momento en que se llena de dolor el
alma, fluyen.
Querido Bruno: Escribiré en esta
carta las palabras que Ernesto nunca dijo. Prefirió comparaciones con grandes de
la literatura, y esas muchas citas que habrá buscado especialmente para vos con
mucha dedicación. Hoy elijo la simplicidad: tratar de que tu desazón se
transforme en prosa es la mejor elección. Lo que duele, eso que te impulsa a
romper ventanas o tirar cosas (sabiendo que será inútil), dejalo llegar a un
papel en cualquier expresión. Verás que la crítica de los ignorantes será tu
fuente de inspiración.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
I'm trapped inside this body and can't get out
“Hola, uno veinticinco por favor”.
Al alejarme del conductor me atraviesa un pensamiento recurrente: ¿qué pasaría si de repente me transpersonifico y termino siendo él, al menos por un instante?. ¿Cómo vería mi saludo desde sus ojos, cómo manejaría ese colectivo repleto sin miedo a chocar, con seguridad y hasta altanería?. Fundamentalmente me pregunto si en el proceso tendría conciencia de lo que sucedió, de que ahora soy él y él es yo. No sé manejar, entonces, de darme cuenta sería inevitable un choque. Pero si no acuso recibo nunca podría definir que la transpersonificación ocurrió, por lo tanto las cosas seguirían de la misma forma, sin consecuencias.
Me niego a creer que esto último pueda ser completamente posible. También creo que lo primero puede ser una posibilidad remota y breve, pero que explicaría inequívocamente esa sensación de despersonificación, el frecuente ¿quién soy yo, y qué carajo hago metida en este cuerpo?.
lunes, 14 de noviembre de 2011
el sol en tu mirada
El descanso
ilusorio de cerrar los ojos en presencia de luz. El color de la piel del párpado impregnándose en la retina, absolutamente inevitable. Movimiento del ojo,
necesidad de oscuridad. Certeza de que
la única posibilidad de lograrlo reside en apagar el cerebro. Nada más que allí se encuentra la profunda negrura sensorial.
Pero cuidado: el inconsciente puede
iluminar.
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